S谩bado 19 de Mayo de 2012
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El restaurante del club, desde la perspectiva del restaurador

 Nadie mejor que dos profesionales de la restauraci贸n para realizar un an谩lisis profundo sobre el desarrollo de este servicio en un club. Es la mejor ventana desde la que los gerentes podemos observar el otro punto de vista del problema, y entender tambi茅n sus criterios empresariales. Las conclusiones nos brindan una herramienta 煤til para hacer entender a nuestros socios y a nuestras Juntas Directivas la realidad del servicio de restaurante y c贸mo debe gestionarse.


Cocina creativa, platos caseros, men煤s variados, productos de primera calidad. Para todos los socios estas caracter铆sticas en los men煤s de la cafeter铆a del club ser铆an ideales. Como tambi茅n lo ser铆a que la cafeter铆a permaneciera abierta tantas horas como el club, o que los camareros llevaran siempre la sonrisa puesta y que conocieran el nombre y los gustos de cada uno de nuestros socios. S铆, ser铆a ideal y la buena noticia es que se puede conseguir; pero... 驴a qu茅 precio?


 El servicio de restauraci贸n es, para muchos clubes, un aut茅ntico quebradero de cabeza. Es imprescindible ofrecerlo, pero los factores que hay que conjugar a veces no combinan f谩cilmente. Y sin embargo existe la opini贸n generalizada de que los restaurantes de los clubes son un gran negocio, tanto si lo lleva el propio club como si ha cedido su explotaci贸n. Nada m谩s lejos de la realidad, en la mayor铆a de los casos. Y el gerente es el encargado de trasladar esa realidad a sus socios y a su Consejo de Administraci贸n, de hacerles ver que algunas de las cosas que piden no son viables, o que requieren un gran esfuerzo inversor.

Para encontrar los argumentos hemos sentado frente a frente a dos personas de gran experiencia: por un lado a Fernando Nevado, que explota el restaurante y la cafeter铆a del campo 1 de Golf La Moraleja, en Madrid, desde hace m谩s de 30 a帽os; por otro a Benjam铆n Calles, propietario de los restaurantes Pan de Lujo y NODO en la capital y empresario del sector de la restauraci贸n desde hace casi dos d茅cadas, adem谩s de socio de un club de golf y usuario habitual de su restaurante.

Lo que pens谩bamos que iba a ser un enfrentamiento de posturas se convirti贸 en algo mucho m谩s sencillo: Benjam铆n y Fernando estaban absolutamente de acuerdo en casi todo, incluida la idea de que apenas existen diferencias entre ambos tipos de explotaci贸n comercial. Un restaurante es un restaurante, est茅 donde est茅. Los precios de los productos, los sueldos de los profesionales, los requerimientos de los clientes, los problemas de horarios... son muy, pero que muy parecidos. La principal diferencia est谩 en que el socio del club espera pagar menos que si come en el centro de la ciudad.

La comida

En ocasiones echamos en falta creatividad en la carta de algunos clubes, mientras que las cocinas de los restaurantes comerciales se llenan de recetas imposibles y llamativas fusiones. 鈥淓n un club se puede hacer la misma cocina que en cualquier otro restaurante鈥, explica Nevado. 鈥減ero 驴con cu谩ntos cocineros?, 驴y cu谩ntos clientes van a valorarla? De hecho, yo he llevado a cabo mis experimentos, he incluido recetas muy novedosas, y sigo incluyendo alguna... Pero, el tiempo me ha hecho ver que lo que el cliente busca aqu铆 son unos escalopines, un cocido o un sandwich. Hay que poner lo que le gusta a la mayor铆a de la gente鈥.

鈥淟os socios vienen a comer con mucha frecuencia鈥, completa Benjam铆n, 鈥渄espu茅s o antes de hacer deporte, y no quieren complicarse la vida. Sin embargo s铆 hay algo que es impagable y que pocas veces se valora como se debe: cuando alguien se toma un cocido o un plato combinado en esta cafeter铆a sabe que siempre se va a encontrar lo mismo: el mismo olor, el mismo sabor, el mismo condimento, el mismo camarero que le atiende...

Eso tiene un valor enorme porque garantiza al socio que busca su plato favorito que no se va a encontrar sorpresas. Y si decide traer consigo a un invitado podr谩 estar seguro de las recomendaciones que le haga鈥.

Fernando Nevado incide en el tema: Lo cierto es que las cosas no se hacen de forma caprichosa: poner un men煤 un d铆a y no otro es algo que depende de muy diferentes factores: 鈥渉ay que adaptarse a los productos de temporada, a los m谩s frescos, por ejemplo, o compensar gastos entre los men煤s de un d铆a y otro, optimizar una compra o conjugar la disponibilidad del personal. Y eso es algo que sabemos los profesionales que estamos al tanto de este tema, pero que desconocen los dem谩s鈥.

El cliente... y due帽o del club

 El cliente expresa sus propias demandas, en cualquier restaurante y, como decimos, no siempre valora lo que tiene. 鈥淣osotros solemos ser flexibles y facilitar a la gente lo que nos pida 鈥揺xplica Nevado-, pero no siempre se tiene en cuenta el esfuerzo que supone, por ejemplo, fre铆r unas patatas en un momento determinado. Parece una tonter铆a; pero tienes que tener una freidora preparada, alguien que pele y parta las patatas, etc茅tera. Un simple vaso de agua que, obviamente no cobramos, tiene un coste: la vajilla, el camarero que te lo sirve y que lo recoge, los productos de limpieza, y eso la gente no lo valora鈥.

Todo eso ocurre en cualquier restaurante; pero en el caso de los clubes de socios nos encontramos con una peculiaridad m谩s: el cliente es, a la vez, due帽o; as铆 que tienes miles de 鈥渃lientes-due帽os鈥, cada uno con sus opiniones, con sus sugerencias o con sus requerimientos.

鈥淓se problema no lo tenemos en los restaurantes fuera de los clubes -explica Calles-. Todos tratamos de satisfacer a cada cliente, pero mis restaurantes son mi negocio y yo pongo mis reglas. En lo que s铆 coincido es en que el cliente no siempre valora lo que cuesta el servicio que les das; por ejemplo, a m铆 un aparcacoches me cuesta 2.000 euros al mes. Si no lo tengo, los clientes me lo piden; pero si lo tengo y ellos tienen que esperar a que aparezca porque est谩 atendiendo a otro cliente, se inquietan y se molestan. Pero pocos valoran el hecho de que te solucionen gratis el problema del coche. Eso no pasa en ninguna otra parte del mundo donde, si quieres que te aparquen el coche, pagas por ello鈥.

M谩s sobre los clientes

 Un club tiene una clientela asegurada: los socios que acostumbran a tomarse su caf茅 antes de salir al campo, su 鈥榗ervecita鈥 despu茅s de jugar... o que suelen comer con sus compa帽eros de partido... 鈥淓n un club, por lo general, la gente no tiene intenci贸n de hacer comidas largas con sobremesa; quiere comer r谩pido para continuar con sus actividades鈥, explica Calles. 鈥測 en ese sentido le gusta que el camarero le reconozca, que sepa qu茅 tipo de agua le gusta beber, o c贸mo toma el caf茅 y, sobre todo, que le sirva deprisa y que le cobre pronto鈥.

Pero se trata de una clientela limitada porque al socio no le gustar铆a ver un gran cartel luminoso anunciando nuestro comedor o nuestro exquisito men煤 del d铆a.

Algunos clubes lo compensan permitiendo la presencia de invitados o comensales no-socios. Pero en muchos casos los socios ven con recelo esta posibilidad.

Sin embargo la posibilidad de ofrecer banquetes para bodas u otros eventos es lo que realmente hace rentable el servicio de restaurante, como saben bien en los hoteles. 鈥淵o creo que es muy dif铆cil hacerse cargo del restaurante de un club, pienso que yo no lo har铆a nunca... 脷nicamente me lo pensar铆a si me ofrecieran las bodas鈥, explica Benjam铆n Calles.

Saber explicarlo

鈥淗ay cientos de detalles muy dif铆ciles de explicar -apunta Calles-, lo mismo que ocurre con los entresijos de cualquier otro negocio o de cualquier otra actividad profesional. Y el gerente de un club no tiene por qu茅 saber de todo; pero s铆 debe tener al frente una persona que entienda a fondo el servicio del que es responsable, lo mismo que cuenta con un greenkeeper que le asesora聽 y que controla el cuidado del campo, o un abogado que se encarga de los temas legales鈥.

Por eso la recomendaci贸n de Nevado es dejarse orientar y guiar por un buen profesional de la restauraci贸n. 鈥淓l que est谩 en este tema tiene un punto de vista que no es s贸lo el econ贸mico. La buena marcha econ贸mica es la consecuencia de un trabajo bien hecho; pero antes hay que hacerlo. Si tienes buen personal y trabajas bien, el resultado ser谩 mejor; pero si se imponen muchas limitaciones no podr谩s tener personal suficiente o del nivel necesario, o no podr谩s ofrecer buenas materias primas鈥.

鈥淓n el caso de los clubes comerciales, el asunto es diferente. La restauraci贸n sigue siendo un servicio para los clientes pero el Consejo de Administraci贸n tiene como objetivo rentabilizar su inversi贸n. En un club de socios, las deudas se dividen entre los bolsillos de todos los socios, y sus representantes en el Consejo de Administraci贸n tienen la obligaci贸n de defender ese bolsillo鈥.

Definitivamente... 驴es rentable?

Lo que s铆 parece claro, al menos en opini贸n de los expertos, es que no es f谩cil conseguir que el restaurante de un club sea realmente rentable. De hecho, la mayor铆a de los clubes de golf americanos (el 58 por ciento, concretamente), tal y como se recoge en la encuesta realizada por la Club Managers Association of America y que examina datos de 2006, aseguran perder dinero con el restaurante. La cifra llega hasta el 67 por ciento en el caso de los clubes con m谩s de 900 socios. Compensan esta p茅rdida con las cuotas anuales de los socios o con los llamados 鈥渇ood minimums鈥, una especie de adelanto que los socios est谩n obligados a pagar y que compensan sus consumiciones a lo largo del mes.


 鈥淟o importante es empezar por establecer el nivel y la calidad del servicio que quieres conseguir鈥, explica Benjam铆n Calles. 鈥淓so tendr谩 unos costes y hay que saber c贸mo cubrirlos: en el precio de las consumiciones y men煤s, en la cuota de los socios... Hay que saber que, si una empresa externa explota el restaurante esa empresa querr谩 ganar dinero, y eso no es malo. Si el restaurante ofrece todo lo que tiene que ofrecer, se ajusta a las condiciones que le piden, y lo hace bien, ojala gane mucho dinero mientras da ese buen servicio. Yo s茅 que pago un dineral a mi cocinero, pero prefiero pag谩rselo yo y que me llene el restaurante a que se lo pague mi competencia y les beneficie a ellos鈥.

Pero no es f谩cil, porque los costes son verdaderamente elevados, como dice Nevado: 鈥淧or ejemplo, el hecho de abrir todos los d铆as te supone tener un 30 por ciento m谩s de empleados, porque, l贸gicamente, todos tienen que tener sus d铆as libres, sus vacaciones, etc茅tera. Abrir la cafeter铆a una hora antes por la ma帽ana implica tener aqu铆 dos personas para dar una tostada y tres caf茅s. Llega el momento en que te tienes que plantear si es una necesidad de servicio o un capricho para unos pocos; pero a mi el tiempo me ha dado la raz贸n y a medida que se modificaban las costumbres de los socios he reducido el personal a las 22 personas que todav铆a me permiten dar el buen servicio que tenemos鈥.

El gerente debe saber explicar que, defendiendo el restaurante 鈥搒u calidad, su estabilidad...鈥 realmente est谩 defendiendo los intereses de los socios; lo mismo que hace cuando mantiene los greenes en buenas condiciones o los vestuarios en perfecto estado. Y para eso tendr谩 que sentarse antes a hablar con el responsable de su restaurante, exponer las necesidades de sus socios, las expectativas del servicio de restauraci贸n, y que el responsable del restaurante indique las condiciones que requiere satisfacer esa demanda. Ni m谩s, ni menos.

鈥淎l final鈥, dice Calles, 鈥渓os socios tendremos lo que nos merecemos, que es lo que estemos dispuestos a pagar鈥.


Ocho ideas a recordar

Del intercambio de opiniones entre Fernando Nevado y Benjam铆n Calles, podemos extraer una serie de conclusiones precisas que nos ayudar谩n a afrontar con realismo (y 鈥渁rmarnos鈥 de razones) el servicio de restauraci贸n de un club.

  1. El restaurante de un club es un servicio necesario para los socios y del que se quieren sentir orgullosos.
  2. El planteamiento de este servicio es diferente en un club comercial (obtener un beneficio econ贸mico) respecto a uno de聽 socios (beneficio social), pero en ambos casos quienes trabajan deben ganar dinero.
  3. La explotaci贸n del restaurante puede hacerla directamente el club o puede externalizarla. La experiencia en Espa帽a es favorable a conceder a una empresa especializada la explotaci贸n de este servicio.
  4. La clave del 茅xito con una empresa externa residir谩 en encontrar el restaurador que聽 entienda聽 las necesidades del club y que muestre disposici贸n a mantener una estrecha colaboraci贸n con el gerente, para conjugar sus leg铆timos objetivos empresariales con el inter茅s de los socios a los que representa el responsable de la gesti贸n de un club. Llegado el caso el gerente deber谩 saber trasladar a la Junta Directiva que, en condiciones ideales de servicio, el restaurante puede suponer un esfuerzo inversor.
  5. Los eventos, bodas y banquetes son el medio id贸neo de reducir costes para el club鈥 aunque sea a costa de sacrificar la comodidad y la exclusividad de los socios.
  6. Cuanto mayor sea el horario de apertura m谩s dinero costar谩 el restaurante
  7. Cuantos m谩s centros de servicio de comida y bebida tenga el club m谩s dinero costar谩 el restaurante
  8. Cuanto m谩s sofisticada sea la preparaci贸n de los platos m谩s dinero cobrar谩 el chef y m谩s dinero costar谩 el restaurante.


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ClubManagerSpain ha publicado dos amplios informes sobre la restauraci贸n en los clubes. Puede leerlos en los siguientes enlaces:


http://www.clubmanagerspain.com/content/view/35/34/

http://www.clubmanagerspain.com/content/view/31/28/

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