Objetivo: mejorar el ritmo de juego
La popularización del golf ha traÃdo consigo varias consecuencias negativas para aquellos que estaban acostumbrados a disfrutar del campo para unos cuantos en cada club. La necesidad de reservar hora, la incomodidad de quienes salen a jugar sin conocer bien las normas ni las reglas, y peor que todo ello, las más de cinco horas que, de promedio, empiezan a ser necesarias en muchos clubes para completar un recorrido de 18 hoyos.
Disciplina deportiva
Cada club establece en sus estatutos los derechos y deberes que tiene el socio, el abonado o, en general, cualquier usuario. Esto atañe al comportamiento, las normas de convivencia e incluso a veces la indumentaria. Pero, además, como los jugadores están federados, su participación en los torneos está sujeta a un Régimen de Disciplina Deportiva. Cometer una infracción supone que varios órganos competentes pueden tomar cartas en el asunto. ¿En qué ámbito queda circunscrita la competencia de un club?


Si alguien tiene motivos para orinar a un árbitro de golf es el joven Connor Klein (en la foto), participante en la 64 edición del Campeonato Junior de los Estados Unidos, y que fue penalizado con un golpe… en el hoyo en el que acababa de conseguir un ¡hoyo-en-uno!
Nuestro compañero Abel Jiménez, gerente de la Escuela de Golf del Palacio del Negralejo, ha encontrado en el Club Manager's Handbook un artÃculo interesante relacionado con una de las peores plagas que aqueja al disfurte de los jugadores en el recorrido de golf: el Juego Lento.











